Seguimos con las presentaciones de nuestros tratamiento y servicios. Hoy nos vamos a adentrar en la Punción Seca.

Para ello comenzaremos por definir qué es un Punto Gatillo.

El nombre nos puede resultar un poco extraño, ya que nos suena a gato, pero realmente es la traducción de trigger, que en inglés es el gatillo de un arma de fuego, pero también es un verbo que se puede traducir como desencadenar o provocar. Lo cual tiene que ver más con lo que supone un punto gatillo.

Un punto gatillo es un punto hipersensible (doloroso) que se encuentra en una banda tensa de un músculo. Seguro que cuando os duele el cuello, si os tocáis la musculatura, hay algún punto que duele más o que nos genera un dolor a distancia o incluso una zona que con una presión muy leve nos genera dolor… Los puntos gatillo también pueden generar debilidad del músculo o que esté se fatigue antes. Esto sucede porque esa zona del músculo está en una contracción constante, aunque no genere movimiento articular.

Para tratar estos puntos gatillo, hay distintas técnicas. Las hay manuales que es lo primero que suelo intentar, bien con masaje, con presiones mantenidas, pero a veces hay algún punto rebelde que no se relaja o venís muy fastiadiados y os corre prisa estar bien. En esos casos es cuando utilizo la punción seca.

La técnica consiste en introducir una aguja similar a las de acupuntura (también se pueden utilizar estas) en la zona del punto gatillo y estimularlo haciendo un movimiento más bien rápido que produce una reacción de espasmo local, los pacientes notáis como una sacudida.  Repetimos el proceso unas pocas veces y tras ello buscamos otro punto gatillo que pinchar o damos por terminado el trabajo con esta técnica.

La técnica duele, en algunos músculos más que en otros, pero la mayoría de pacientes lo soportáis bien. Luego os queda una sensación tipo agujetas que desaparece en 48-72h según el paciente y el músculo tratado.

Si te queda alguna duda, o crees que te puede ser beneficiosa: ¡No lo dudes y consúltanos!